LA RAZON Dígaselo con flores
| |
Debe de ser muy doloroso que una actriz decida, con 40 años raspados, comenzar a inyectarse líquidos de curiosa y variada naturaleza para aparentar, con suerte, dos menos. Y termine con rostro de joven momificada. Jennifer Aniston, una mujer que parece la vecina del tercero aunque estuvo casada con Brad, eligió hace ya unas cuantas primaveras cortar de raíz y colocarse con pelotazos de cirugía para que, por ejemplo, ahora el novato Brandon Camps le ofrezca este papelito en «Love happens», que Aniston protagoniza con el semblante un poco estirado junto al atractivo Aaron Eckhart. Tanto esfuerzo para esto: un drama romántico sobre las cuitas de Burke Ryan, famoso escritor especializado en libros de autoayuda que enseña con maneras de telepredicador de qué modo enfrentarse al dolor y el desamparo frente a la pérdida de un ser querido aunque él sea incapaz de seguir sus propios consejos. Menos mal que aparece en el medio Eloise, la florista que escribe notas absurdas que esconde detrás de los cuadros y que le sirve de agarradera para salir del túnel. Tan inocua, tan blanda y probable como su título, en fin, ojalá encuentre pronto Aniston un trabajo por el que el botox, al cabo, valga realmente la pena.
LO MEJOR: aunque lo suyo es otro tipo de cine, Eckhart se defiende bien en un filme romántico
LO PEOR: el papel tan soso y hueco que le ha caído en suerte a un ya mayorcito Martin Sheen
| Comentarios (0) | ||