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Mi Butaca por Carlos Infante

No hace muchos meses aparecieron una serie de clásicos cinematográficos del catálogo Fox y Warner (Turner incluidos) bajo el sello IMPULSO que han destacado por su ínfima calidad en lo que se refiere a imagen se refiere y suprimiendo los ‘extras’ de la edición americana. Todo añadido se limita a una serie de capturas que no fotografías. Una auténtica basura que resulta insultante para el aficionado español.





Mi Butaca por Carlos Infante

Señoras y Señores, por segunda vez en unos meses, me alegro… Buenos Días. Pasada la convalecencia necesaria tras una operación quirúrgica y, superados algunos problemas de salud, aquí estoy de nuevo con todos ustedes con el fin de ofrecerles opiniones, puntos de vista, análisis e, incluso, informaciones. Trataré de hacerlo cinco días por semana, aunque no prometo nada al menos por ahora.



TODOS ESTÁN BIEN     Calificación:   ★ (Sobre Cuatro)



Cartel Promocional de TODOS ESTAN BIEN

Es sin duda una temeridad, por no decir un suicidio artístico, viajar del planeta Ealing a la galaxia Tornatore, pasando además por la constelación Mary Poppins. Ese es el itinerario que ha dibujado Kirk Jones en los tres largometrajes hasta la fecha. Empezó con buen pie, evocando la clásica comedia inglesa de los Mackendrick, Cornelius y compañía en la tierna y mordaz Despertando a Ned. Dirigió años después La niñera mágica, vehículo para una Emma Thompson disfrazada de bruja, y ahora cambia de nuevo de tercio brindándonos Todos están bien, que es el remake de Están todos bien, drama sentimental de Giuseppe Tornatore.

De Niro, provisto de sus habituales tics pero con un toque de genuina emotividad, toma el relevo del memorable Mastroianni. Es un viudo reciente que invita a sus cuatro hijos a una comida en su casa que prepara con sumo mimo. Pero como sea que, con excusas más bien peregrinas, ninguno acude a la cita, decide ir a visitarlos por sorpresa allí donde viven (Nueva York, Chicago, Las Vegas…: todo un Papá Piernas Largas).





TODOS ESTÁN BIEN     Calificación:   ★★



Cartel Promocional de TODOS ESTAN BIEN

Aunque en ocasiones peque de cierta cursilería sentimentaloide, que el director Giusseppe Tornatore cuenta casi siempre con el favor del público no deja de ser tampoco una verdad grande como un castillo francés: «Cinema paradiso» (menudas adhesiones obtuvo en 1988), «El hombre de las estrellas» (1995)... y «Todos están bien» (1990), de la que ahora presenta Hollywood, poblada de guionistas sin ideas, unos no muertos colapsados de la creación, su consabido «remake». Protagonizada por el fieramente humano Marcello Mastroianni, aquel lacrimógeno filme narraba el solitario día a día de un viudo que decide emprender un largo viaje para visitar a unos hijos descastados y dispersos por medio país. Como Paco Martínez Soria pero sin la cabra y la boina, para entendernos, aunque la cinta encierre, sin embargo, una  lección moral de corte bastante análogo.



EL MEJOR     Calificación:   ★★



Cartel Promocional de EL MEJOR

Recordemos el plano largo y estático de la cena de «4 meses, 3 semanas, 2 días», en el que Annamaria Marinca está encarcelada en los límites del encuadre (y de su familia) después de haber sido violada. La incomodísima duración de ese plano se traslada, en «El mejor», al de apertura, que encierra a un padre, una madre y un hijo en el asiento trasero de un coche funerario tras haber enterrado al primogénito. La duración del plano anuncia el modo en que cada uno afrontará el duelo.

Una pena que lo mejor de esta ópera prima se termine en la secuencia de créditos. Lo demás es carne de telefilme: ni las voluntariosas interpretaciones de un reparto musculoso ni un desarrollo al que le falta nervio y melancolía hacen que la película investigue en el duelo como lo hacían, por ejemplo, «En la habitación» o «La habitación del hijo». Se trata de ver qué ocurre cuando la luz (Carey Mulligan, la embarazada novia del fallecido) irrumpe en un espacio en sombras, y ver cómo ilumina los traumas que conviven en él. El problema es que sabemos cuál es la trayectoria de esa luz: la trama recorre un predecible camino de rosas y espinas, sucumbiendo a los clichés de las tv-movies sobre dolor y redención familiar.





LOVE HAPPENS     Calificación:   ★★



Cartel Promocional de LOVE HAPPENS

Debe de ser muy doloroso que una actriz decida, con 40 años raspados, comenzar a inyectarse líquidos de curiosa y variada naturaleza para aparentar, con suerte, dos menos. Y termine con rostro de joven momificada. Jennifer Aniston, una mujer que parece la vecina del tercero aunque estuvo casada con Brad, eligió hace ya unas cuantas primaveras cortar de raíz y colocarse con pelotazos de cirugía para que, por ejemplo, ahora el novato Brandon Camps le ofrezca este papelito en «Love happens», que Aniston protagoniza con el semblante un poco estirado junto al atractivo Aaron Eckhart. Tanto esfuerzo para esto: un drama romántico sobre las cuitas de Burke Ryan, famoso escritor especializado en  libros de autoayuda que enseña con maneras de telepredicador de qué modo enfrentarse al dolor y el desamparo frente a la pérdida de un ser querido aunque él sea incapaz de seguir sus propios consejos. Menos mal que aparece en el medio Eloise, la florista que escribe notas absurdas que esconde detrás de los cuadros y que le sirve de agarradera para salir del túnel. Tan inocua, tan blanda y probable como su título, en fin, ojalá encuentre pronto Aniston un trabajo por el que el botox, al cabo, valga realmente la pena.



LO QUE HAY



Belén Esteban, durante su aparición televisiva después de operarse

Cuando pronunció la galáctica frase «Andreita, coño, cómete el pollo», aún estaba lejos de convertirse en la choni número uno de España, un título que le ha dado más alegrías que a una miss lo suyo y le ha aupado a la peana de la reina del pollo frito, sin tener que hacer una banda de punk-rock como tuvo que hacer Ramoncín para alcanzar el mismo título. El de Vallecas, para certificar su liderato, se escribió el «Diccionario de términos chelis», pero ella, más lagarta, ha decidido que lo suyo es mover el tacón, lo mismo por los platós, los juzgados, que los quirófanos, en busca de un papel en una película de Almodóvar del que, por si cuela, ya se ha declarado devota. «De San Blas al cielo» podría titularse la peli, en la que la Esteban interpretaría a cualquier novia de Paquirrín, o a una Paris Hilton de andar por casa, con la que coincide en frases tan lapidarias como ésta: «No sé muy bien lo que soy... Soy una actriz, una marca, una mujer de negocios; soy todo tipo de cosas».



Avatar     Calificación:   ★★★★



Cartel Promocional de AVATAR

Cuando se pensaba que James Cameron no podía apostar a hacer algo más grande que Titanic -o que había perdido la razón en el intento-, doce años después de aquel éxito aparece Avatar, una película que deja, al menos en tamaño, a aquel clásico como un filme pequeño ... y hasta es probable que lo supere también en taquilla.

Cameron tenía todo servido para el gran fracaso: el tiempo transcurrido hacía pensar que se había enredado en una lucha tecnológica imposible y los adelantos vistos con las criaturas azules que pueblan el filme (los Na'vi, habitantes del planeta Pandora) eran risibles. Pero no hay más que calzarse los anteojos 3D, sentarse frente a la pantalla y las dudas desaparecen: Cameron está de vuelta. Y su regreso es más que bienvenido.





Avatar     Calificación:   ★★★★



Cartel Promocional de AVATAR

La promoción de Avatar insiste y promete que éste es el film que cambiará para siempre el modo en que vemos y disfrutamos del cine. Una enorme expectativa que la película, mal que le pese a su director, James Cameron, no cumple.

Avatar es muchas cosas, muchas buenas y hasta muy buenas también, pero ciertamente no revolucionará el cine. Al menos no más de lo que lo hicieron en su momento El abismo, Terminator y hasta Titanic, por citar algunas de las mejores y más exitosas películas del director. Todos films que, como éste, pretenden impartir una lección sobre el uso irresponsable de la tecnología y las terribles consecuencias que podría enfrentar la humanidad -y la ecología- si se entusiasma con lo que es capaz de hacer y deja de pensar en si debería hacerlo. Y todo utilizando los más nuevos e impresionantes efectos especiales que las computadoras supieran conseguir. El de Cameron siempre fue y sigue siendo un cine de mensajes contradictorios y algo superficiales, y sin embargo extremadamente entretenido. Avatar no es la excepción, sino parte de esa regla, de ese estilo, que incluye, sobre todo, imágenes impresionantes, sorprendentes y, algunas veces, como es el caso, bellas en extremo.





AVATAR     Calificación:   ★



Cartel Promocional de AVATAR

Al abandonar la sala, los espectadores salen noqueados y, en vez de comentar si la película les ha gustado o si la consideran buena o mala, prefieren limitarse a decir que lo que han visto es una película muy bien hecha. La reacción es sorprendente, sobre todo si tenemos en cuenta que, tradicionalmente, los motivos que acercaban el público a las salas no era el disfrute de un alarde tecnológico, sino el reconocimiento de un buen guión, de una buena interpretación o el resultado de una buena diversión. Avatar no funciona comercialmente según la lógica del cine clásico, sino con la de los blockbusters que han convertido la técnica en una gran atracción y las inversiones millonarias en un reclamo publicitario. No obstante, Avatar ha decidido ir más lejos y ha convertido su exhibicionismo tecnológico en la promesa de una nueva forma de ver cine. Su reclamo publicitario no se ha limitado a alardear de los 300 millones de euros invertidos en su producción, sino que ha querido establecer un ambicioso horizonte de expectativas que ha hecho creer a los consumidores que en el cine habría un antes y un después de Avatar. Después del estreno de la experiencia quedarían condenadas a la obsolescencia todas las películas bidimensionales y las imágenes 3-D se impondrían como gran alternativa de futuro. Ni Jean-Luc Godard, ni David Lynch, ni Martin Scorsese, ni Huo Hsiaohsien, ni Clint Eastwood, ni el cine filipino de Lav Diaz o Raya Martin tendrá sentido si no son capaces de reciclarse al 3-D. Todo el cine envejecerá veinte años ante las nuevas imágenes de Avatar. Hay pocos ejemplos en la historia del cine en que el grado de ambición y de superchería haya alcanzado cotas similares. Es por este motivo que hemos de admitir la existencia de un gran fracaso en Avatar, básicamente porque la experiencia no cumple ninguna de sus promesas, factor que la convierte en una película escandalosamente mentirosa.



AVATAR



Cartel Promocional de AVATAR

Fue Steven Spielberg quien, en El mundo perdido, dio un salto adelante dé auténtico velociraptor en el proceso de naturalizar las imágenes digitales integradas a la acción real. Las secuencias de seguimiento y captura de animales jurásicos que emprendían los protagonistas, desde sus vehículos, a la manera de los cazadores de Hatari!, pulverizaban de una vez por todas la idea baziniana del cine como ventana abierta al mundo. Doce años después, el espectáculo que propone James Cameron en Avatar culmina esa perfecta hibridación de lo real y lo infoqráfico. El contraste con el film de Spielberg es, sin embargo, demoledor, porque la agitación aventurera que permitía establecer, en aquel caso, un desprejuiciado diálogo con el gran cine de acción del pasado, parece dar paso a un parsimonioso documental de naturaleza para salas lmax.



AVATAR



Cartel Promocional de AVATAR

En la monumental pentalogía literaria El Libro del Sol Nuevo, de Gene Wolfe, Severian, el protagonista humano de la saga, departe con los extraterrestres Ossipago, Famulimus y Barbatus en el camarote de una nave espacial que reproduce el entorno alienígena de estos. Es un espacio que desafía toda descripción en el lenguaje terrícola. Los personajes advierten el desconcierto de su interlocutor y uno de ellos apunta que cualquier entorno humano resultaría igualmente extraño y desconcertante a sus ojos.

Tras contemplar Avalar, cualquier aficionado a la ciencia ficción literaria puede celebrar que, por fin, la tecnología se ha puesto a la altura de la imaginación más desaforada que ha dado el género y, al mismo tiempo, lamentar que James Cameron no haya tenido la gentileza de recurrir a ese legado para dar mayor espesor conceptual a su recital de formas.





AVATAR



Cartel Promocional de AVATAR

Con Terminator II (1991) James Cameron se erigió en brillante pionero de la videomorfización mercurial del antagonista de Arnold Schwarzenegger por medios digitales. Y seis años después reconstruyó digitalmente el naufragio del Titanic, aunque hubo que añadir en posproducción un carísimo vaho digital en la boca de sus actores, pues su peripecia en el helado Atlántico norte se había rodado en el caluroso Golfo de México. Ahora pretende renovar el viejo 3-D con gafas de vidrios polarizados. No lo ha conseguido, pues si este sistema reproduce la disparidad retiniana de la visión binocular, no provoca en cambio la acomodación del cristalino a las distancias representadas, por ser distancias ilusorias en una imagen plana, como las de la pintura. Sí la provoca en cambio el cine holográfico, cuya inmensa dificultad técnica hace que todavía siga en pañales.



TODOS ESTÁN BIEN



Cartel Promocional de TODOS ESTAN BIEN

Y, una semana más, otra película sobre el lado más oscuro de la familia. O quizá no. Porque Todos están bien, primera película estadounidense del británico Kirk Jones, apunta al centro de flotación de la institución, para acabar escondiendo la mano. Y esa indefinición ética (o cobardía, según se mire) es la que acaba rebajando un tanto la calidad de una película que, de todos modos, contiene excelentes aportaciones.

En un tono de road movie independiente que recuerda sobremanera a A propósito de Schmidt (Alexander Payne, 2002), tanto en el ritmo como en la edad y el carácter solitario del protagonista, la película escrita y dirigida por Jones acude una vez más al mito de la sempiterna Cuentos de Tokio, plasmado por Yasujiro Ozu hace 56 años, engranaje fundacional de la oda al pesimismo filial y al abismo generacional que aún pesa como tótem dramático en cuestión de viajes al fondo de la pesadilla familiar.





TODOS ESTÁN BIEN     Calificación:   ★★★



Cartel Promocional de TODOS ESTAN BIEN

Conviene no llevarse a engaño con Robert de Niro. Es cierto que ha estado desperdigado y disoluto en los últimos años, despreocupado de su profesión y lanzando pedradas de tamaño a su prestigio, metido en el puro dólar y un tanto decepcionado de todo. Pero, cuidado, ha sido el más grande y cuando encuentra algo a lo que hincarle el diente, algo que merezca la pena, algo que le produzca sensaciones, vuelve a ser el que era y, eso, no se equivoquen, es lo más grande que se puede encontrar en la gran pantalla.

Aquí ha topado con una pradera donde explayar su talento, que es inmenso. Historia de los padres abandonados, de los hijos que les ponen en el último rincón de la agenda, no por falta de amor o de interés, sino simplemente por el devenir de la vida, del día a día, de la hora y el minuto que nos engulle a todos en esta sociedad devoradora de los segundos. De repente, tus creadores, que te han educado, que se han preocupado, y se preocupan por ti y tu bienestar, se han convertido en una carga que molestan más que agradan.





NÚMERO 9     Calificación:   ★★★



Cartel Promocional de NUMERO 9

Aunque resulte chocante en estos tiempos, es una fantasía de animación y no está en 3-D; es decir que no se precisa de más gafas que las propias para verla. De lo que ha podido prescindir «Número 9» es de un argumento que suena a viejo si se lee (... En un mundo en el que las máquinas han diezmado a la raza humana, unos cuantos seres lucharán por su existencia y por salvar los restos de la civilización...), pero que es pura innovación y originalidad al verlo en la pantalla, especialmente por una dantesca puesta en escena y un diseño de personajes absolutamente timburtianos (Burton produce esta película del joven Shane Acker, que fue nominado al Oscar en 2004 por un cortometraje de igual título) y tan alusivos al imaginario infantil que no es difícil ver en ellos ecos desde «Pinocho» hasta «El señor de los Anillos». Curiosamente, la voz del personaje protagonista, el «portador» del «anillo» de esta historia, un muñeco de trapo con el número 9 a la espalda, es de Elijah Wood, que interpretó a Frodo Bolson en la trilogía de Peter Jackson. Con los otros actores que les ponen voz a los muñecos restantes se podría haber hecho un Shakespeare en Broadway, Christopher Plummer, Martin Landau, John C. Reilly, Jennifer Connelly..., y cada uno de ellos (su muñeco) encarna una serie de valores y naturalezas propias del «mundo», desde el valor a la modernidad o desde la fuerza a la aventura o la tradición. El ritmo narrativo es vertiginoso y, aunque prevista, la intriga consigue situarse frente al espectador.



NÚMERO 9



Cartel Promocional de NUMERO 9

Desde el taller de animación de la UCLA, Shane Acker experimentó hibridando el slapstick del cartoon clásico con el humor negro en clave gore en el corto The hangnail (1999) -ejemplar adaptación del espíritu underground al lenguaje del dibujo animado-, antes de tantear las posibilidades de lo digital con The astounding talent of Mr. Grenade (2003), uno de esos cortos sostenidos sobre una única, pero brillante y eficaz, idea. El cineasta no encontró su voz propia hasta su trabajo de licenciatura, 9 (2005), un corto de once minutos, sin palabras, en el que un grupo de enigmáticos personajes, con mirada de obturador y piel de arpillera, recorrían un paisaje apocalíptico, acosados por un depredador robótico, cuya cabeza era un cráneo animal. Su 9 acumuló premios en diversos festivales, llegó a la recta final de los Oscar y Tim Burton y Timur Bekmambetov -director del díptico Guardianes de la noche y Guardianes del día y de Wanted- vieron en él un diamante en bruto susceptible de ser ascendido a largometraje.



NÚMERO 9     Calificación:   ★★ (Sobre Cuatro)



Cartel Promocional de NUMERO 9

El cine apocalíptico o postapocalíptico hoy saca pecho como nunca. Pocas semanas después de 2012, y con The road a la vuelta de la esquina, he aquí Número 9 descorchando el año nuevo con una ducha de desencanto torrencial. La película tiene su origen en el cortometraje de animación homónimo (9 es su título original, curiosa coincidencia con el Nine de Rob Marshall, de próximo estreno) que Shane Acker realizó cuatro años atrás. Tuvo una nominación al Oscar y media docena de entusiastas (entre ellos los directores Tim Burton y Timur Bekmambetov) decidieron apadrinar esta extended version.

El panorama que pinta Número 9 es francamente desolador: un planeta en ruinas, sombrío y aterrador, donde una guerra indecible (máquinas letales como las anunciadas en la serie Terminator) ha erradicado la humanidad. En esa geografía de inmensa soledad, un reducido grupo de muñecos (de trapo, con cremalleras en su tórax y ojos muy despiertos que asemejan objetivos de una cámara: un diseño que evoca a Jan Svankmajer), creados por un científico que murió al alumbrar al número 9 de la serie (Burton debió caer rendido ahí, recordando al Vincent Price de Eduardo Manostijeras), intenta sobrevivir enfrentándose, primero, a una felina bestia de metal y, después, a una gigantesca arma bélica.





EL MEJOR     Calificación:   ★★★ (Sobre Cuatro)



Cartel Promocional de EL MEJOR

Una directora novel y un protagonista masculino como Pierce Brosnan (galán otoñal, antiguo careto de James Bond), asimismo coproductor de un temible melodrama sobre la pérdida del hijo amado... Hay películas que parecen tenerlo todo en contra, empezando por su título redundante, y por ello aún provocan mayor impacto si transmiten una imprevista hondura emocional. Ocurre con El mejor, acogida calurosamente en el último Festival de Sundance, gran plataforma del denominado cine indie. Un certamen muy adecuado para una debutante como Shana Feste, quien reconoce sentirse fascinada por el dolor y los dramas familiares desde que descubrió Gente corriente, debut en la dirección de Robert Redford.



EL MEJOR



Cartel Promocional de EL MEJOR

La segunda aportación de la semana al subgénero la-familia-se-derrumba-pero-siempre-sale-a-flote es El mejor, lacrimógeno drama dirigido por la debutante Shana Feste, acerca del tortuoso e implacable periodo inmediatamente posterior a la muerte de un vástago (compararla con La habitación del hijo y Gente corriente sonaría a sacrilegio). Feste desaprovecha las inmensas posibilidades que abre la trama de la autodestrucción familiar anterior a la tragedia y, más allá de que la premisa de que la novia embarazada del fallecido se vaya a vivir con sus suegros parezca poco trabajada, hay dos aspectos que están aún peor desarrollados.

Primero, que nunca se demuestre con hechos o diálogos, sino con simples afirmaciones (lo peor que le puede pasar a un guión), la condición de gran chico a la que alude el título de la película.





EL MEJOR     Calificación:   ★★★



Cartel Promocional de EL MEJOR

Producida por Pierce Brosnan y protagonizada por él mismo junto a Susan Sarandon, esta película narra la tremenda situación de dos padres que sobreviven (ésa es la palabra justa) a la pérdida de un hijo adolescente, en un accidente de coche. Como iba acompañado de su novia (una estupenda Carey Mulligan), que también le sobrevive, y como ésta acababa de quedarse embarazada (a la primera...), se entiende el dilema de culpa y negación que tiñe el dolor de los padres: ¿aceptan, y adoptan, a la persona cuyo nombre murió su hijo pronunciando? ¿Aceptan, y adoptan, a su nieto? Shana Feste, realizadora debutante, desarrolla el drama con honestidad, sin llevarnos por atajos emocionales. Sarandon borda otra gran escena para su galería: su estremecedora entrevista con el conductor delincuente que atropelló a su hijo, y fue el último en hablar con él. Brosnan trata de refugiarse en las matemáticas, es su profesión, pero no le salen las cuentas hasta que... la chica sale de cuentas, precisamente. Y Mulligan apechuga con el delicado e involuntario rol de usurpadora y depositaria de la esperanza de que la vida continúa. Una película ingrata pero recomendable.



LOS FANTASMAS DE MIS EX NOVIAS



Cartel Promocional de LOS FANTASMAS DE MI EX NOVIAS

Ahora apenas se hacen comedias locas, las llamadas screwball comedies, al estilo de los años dorados de Hollywood. El empeño en la verosimilitud y en el poder de la identificación lleva a creadores y productores a poner el énfasis en el romance y en la cotidianidad, pero pocas veces en la improbabilidad de las tramas, en la originalidad rayana en la extravagancia de obras maestras como La fiera de mi niña o Ninotchka. Los fantasmas de mis ex novias, nuevo largo de Mark Waters tras las olvidables pero exitosas Ponte en mi lugar y Ojalá fuera cierto, al menos intenta recuperar ese espíritu perdido en una estimable primera mitad en la que Matthew McConaughey emula a una especie de trasunto macarra de Cary Grant, al que se le aparecen, entre el sueño, la borrachera y la vigilia, los espectros de sus infinitas amantes.



LOS FANTASMAS DE MIS EX NOVIAS     Calificación:   ★



Cartel Promocional de LOS FANTASMAS DE MI EX NOVIAS

Con esas nimias esperanzas van algunos (en este caso algunas) a ver según qué películas. En este caso a ver si Matthew McConaughey se quita la camiseta y enseña las chocolatinas que tiene por abdominales, que para eso ha quedado éste también. Es en películas como ésta en las que se cumple la tradición y se ve lo que se presiente al observar el cartel anunciador y el título españolizado que, por cierto, lo resume todo. Es decir: comedieta norteamericana simplona, conservadora a ultranza de los valores patrios y sin relieve alguno.

Antes de verla, antes siquiera de presentirla, se adivina el comienzo, el transcurso y el final. Los tres tempos del trabajo son nimios, tienen la gracia justita y, por deterioro de la trama en sí, hasta la otrora bella Jennifer Garner parece haber alargado su ya kilométrica barbilla para parecer más el famoso Reltaj que animó las matinales de la Zarzuela que una actriz en su mejor momento.





LOS FANTASMAS DE MIS EX NOVIAS     Calificación:  



Cartel Promocional de LOS FANTASMAS DE MI EX NOVIAS

Si bien su tan breve como chispeante papel en Tropic thunder puede poner en cuarentena el aserto, un cinéfilo sensato podría afirmar que cualquier comedia con Matthew McConaughey dentro es susceptible de ser arrojada al contenedor. Los fantasmas de mis ex novias, una boba transposición del dickensiano Cuento de Navidad al marco de un soltero empedernido y fornicador, no merece otro destino. La estupidez suprema de este arquetipo es un insulto a la especie humana, sean los castigados ojos que lo vean femeninos o masculinos. Que, finalmente, el imbécil mujeriego sea domado por la chica que desde la infancia estuvo presente en su vida (la pobre Jennifer Garner de Alias no parece llamada a una carrera cinematográfica digna de su fulgor televisivo) es otro topicazo que nos entierra en la miseria ¡Dios, qué manera de comenzar el 2010!



SOLOMON KANE



Cartel Promocional de SOLOMON KANE

Padre literario de Conan, el bárbaro, artesano pulp elevado a figura de culto y fundador del género de espada y brujería, el depresivo y finalmente suicida Robert E. Howard tuvo en Solomon Kane a una de las más deslumbrantes figuras secundarias de su universo imaginario: puritano atormentado en un siglo XVI transfigurado por lo fantástico, el personaje bien podría ser directo antepasado de los héroes oscuros que hoy ocupan un lugar de privilegio en la ficción superheroica. Como escribe León Arsenal en su esclarecedor prólogo para Las extrañas aventuras de Solomon Kane -recopilación de los ocho relatos protagonizados por el personaje, recientemente editada por Valdemar-, sus historias "tienen un estilo anticuado, tétrico y con frecuencia altisonante que le dan un sabor muy particular".



SOLOMON KANE     Calificación:   ★★★ (Sobre Cuatro)



Cartel Promocional de SOLOMON KANE

Es bien conocida la historia, verídica o no, de la caída del caballo de Pablo de Tarso, aquel azote de cristianos que vio la luz cuando cayó de su montura. Salomon Kane, el personaje creado por el norteamericano Robert E. Howard, también sufre una transformación radical. Pero, a diferencia de Pablo, que dejará la espada, los instrumentos de Salomon Kane para combatir el mal, su antiguo señor, seguirán siendo la violencia y la muerte. Esa es su condena, y su grandeza. Héroe puritano del siglo XVI, protagonista de las publicaciones pulp de los años 20 en EE. UU., Kane fue creado por el retorcido Howard, el atormentado Howard (se disparó un tiro a los 30 años), creador él solito de todo un género, el de espada y brujería y, por supuesto, creador de un personaje fundamental de este género como es Conan, el Bárbaro. Con tales credenciales, Kane no se iba a quedar en la mera recreación de la protoleyenda cristiana, no. Howard la lleva hasta sus extremos: es un personaje desmesurado, contradictorio, espectacular, perseguido por el diablo...



LOVE HAPPENS     Calificación:   ★★



Cartel Promocional de LOVE HAPPENS

Stephen Frears ha desarrollado una larga carrera, demostrando una capacidad de adaptación que le envidiaría un Darwin. Procedente de la generación de la televisión pública inglesa (como Loach o Leigh), es quien mejor ha acabado por entenderse con el amigo americano, superando la maldición que acaba cayendo sobre los directores británicos que acuden al llamado de Hollywood. Es capaz de alternar una película con toda la frescura e inmediatez del cine independiente americano, como «Alta fidelidad», con otra de época británica, como «La señora Henderson presenta». Y es muy consciente de que el problema reside en el tamaño del proyecto, en el grado de control que puede ejercer sobre él: «Cuando no resuelves bien la ecuación financiera, recibes presiones y entonces cometes errores», me decía en una ocasión.



LOVE HAPPENS



Cartel Promocional de LOVE HAPPENS

La autoayuda como cortina de humo para gurús con el alma herida sirve de pretexto a esta previsible comedia romántica.

Al espectador con memoria le puede dar morbo contemplar a Aaron Eckhart -actor fetiche de Neil Labute que, en su día, dio perfecto rostro a agresivas historias de crueldad misógina- domesticado como galán útil en un género que ya le acogió con los brazos abiertos en Sin reservas, de Scott Hicks.





LOVE HAPPENS     Calificación:   ★ (Sobre Cuatro)



Cartel Promocional de LOVE HAPPENS

Mitad melodrama, mitad comedia sentimental, de una pasmosa elementalidad, este filme nos presenta a un famoso escritor de manuales de autoayuda y divo de las conferencias (Eckhart, en una composición a todas luces insuficiente). Un tipo que ayuda a los demás pero que, como era de prever, tiene en sus adentros mucha ropa sucia por limpiar, básicamente concerniente a la muerte de su mujer en accidente. El amor, cómo no (Aniston clavadita a la Aniston de siempre), hará las funciones de detergente. Y con la ayudita de Martin Sheen, en la espantosa escena final, logrará que su alma destelle como la nieve en un día de sol, impoluta. Un manual de autorredención sobado y tirando a impresentable aunque algunas escenas de comedia (Aniston haciéndose la sordomuda en su primer encuentro con Eckhart, la incursión de este en la casa de los suegros...) tengan un fuelle parecido al del clasicismo.



NO ES TAN FÁCIL     Calificación:   ★★



Cartel Promocional de NO ES TAN FACIL

Nancy Meyers provocó el regocijo del público desnudando a Diane Keaton y Jack Nicholson en Cuando menos te lo esperas y trata de repetir ese éxito con otra comedia de amor y enredo cuyas estrellas, Meryl Streep y Alec Baldwin, gozan con experiencias eróticas que el género reserva a actores jóvenes por considerarlas indecorosas a edad avanzada.

Meyers tiene la edad de sus heroínas y, como ellas, es madre divorciada y se ha ganado un prestigio profesional y un éxito económico que le permite vivir en un paraíso situado en California con lo que seguro que sabe de quién habla: de ella misma.





CORAZÓN REBELDE



Cartel Promocional de CORAZON REBELDE

Jeff Bridges tiene 57 años, barba canosa, mirada miope e incipiente barriga. Su recompensa a esos achaques de la edad es dar la imagen exacta para el mejor papel de su brillante carrera. Es como si hubiera nacido para encontrarse con Bad Black, que lo estaba esperando al final del camino, como versión provecta e inevitable de The Big Lebowski.

Bad Black fue astro de la música country hasta que el almanaque y el alcohol lo rebajaron de categoría. Ahora deambula solo en su camioneta, sin agentes ni acompañantes, para cantar donde lo llamen, cada vez con menos frecuencia y en peores circunstancias. Crazy Heart lo ve cantando en el escenario claveteado de una bolera, con improvisados músicos que apenas conocen su repertorio. Entre un numerito y otro se ausenta para ir a vomitar, no se sabe si de borrachera o de asco.





ALVIN Y LAS ARDILLAS 2



Cartel Promocional de ALVIN Y LAS ARDILLAS 2

Según el diccionario, chipmunks son ardillas listadas y, al mando de Alvin, están listas a repetir el taquillazo de hace un par de años. La directora Betty Thomas hace lo posible, pero el material no es fresco y en la improvisada alacena de las ardillitas hay ahora mucho ruido y pocas nueces.

Dejamos a los muchachos convertidos en astros del rock and roll, pero su orgulloso Dad sufre un paralizante accidente (que le permite a Jason Lee salirse de la película). El nuevo guardián es el desabrido Toby (Zachary Levi), que insiste en matricularlos en el colegio, donde Alvin demuestra potencial en football.





El autor propone 10 medidas para invertir en la mejora de este sector, clave en nuestra industria del ocio



Imagen de Luis Parejo

Hace ahora poco más de dos años, el 20 de diciembre de 2007, se aprobaba la Ley del Cine en el Congreso de los Diputados. Una Ley que venía a reforzar el tejido industrial y el impacto cultural del cine español, pionera en el ámbito europeo al diferenciar y respaldar decididamente a los sectores independientes de la producción, la distribución y la exhibición. Una Ley que, además de otros muchos aspectos, aseguraba el carácter estatal del Fondo de Protección a la Cinematografía y planteaba nuevas ayudas, además de salvaguardar la cuota de pantalla destinada a las obras comunitarias. Medidas todas ellas articuladas para la mejora de nuestro cine, como así lo entendieron todos los Grupos Parlamentarios, cuya votación sobre la Ley fue unánime.





Imagen de Ana Vázquez

Parafraseando a Shakespeare, algo podrido huele en Internet para un Gobierno que trata de impulsar una regulación que permite el cierre de páginas web sin intervención judicial y por la puerta trasera de una disposición final del Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible ¿Por qué los ciudadanos no pueden asistir con transparencia a un debate legal, amplio, específico y pormenorizado que trate de encontrar un punto de equilibrio y de justicia entre todos los sectores en liza? ¿A qué, o a quién, tiene miedo el Gobierno debatiendo con luz y taquígrafos sobre ello? ¿Por qué expulsa del debate público este asunto y lo coloca marginalmente, y de tapadillo, dentro de una descomunal y alambicada Ley de Economía Sostenible? Es más, ¿qué extraño sentimiento de culpabilidad fluye por los meandros ideológicos del PSOE cuando sus terminales intelectuales defienden que debe primar la defensa de la propiedad sobre la libertad, achacando a renglón seguido al Partido Popular que no cree en la primera y que manipule la segunda? ¿Qué está pasando en el Gobierno de Zapatero para que tenga que recordársele por boca de Gregorio Peces-Barba, ponente constitucional y uno de los intelectuales más relevantes y prestigiosos de la izquierda democrática española, que, de acuerdo con nuestra Carta Magna, ha de ser un juez quien "valore la violación posible de la propiedad intelectual en una página de un ordenador"?



CINE DE GESTIÓN: La fuerza de los protagonistas de 'Avatar' es un espejo de la vida en muchas empresas en proceso de cambio



Una escena de ‘Avatar’, la última película de James Cameron

Existe algo más adverso que un planeta invadido por la selva y poblado por seres azules, de tres metros de altura, que manejan un idioma incomprensible? Éste es el mundo que ha creado James Cameron en Avatar, película del último Cine Fórum organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD).



NEGOCIO Y TÉCNICA: Esta nueva vuelta de tuerca al cine en tres dimensiones parece ser una vía de futuro



Un fotograma de Avatar, en el que se ve a un habitante de Pandora

El 28 de diciembre de 1895, día de los Santos Inocentes, 35 ingenuos pagaron un franco para poder presenciar en París la primera proyección pública de un invento llamado cinematógrafo. Mañana lunes, por tanto, el cine cumplirá 114 años de vida comercial. Un largo periodo repleto de avatares comerciales, avances tecnológicos y formatos innovadores que garantizaron la pervivencia de aquellas salas oscuras donde los sueños se transformaban en falsa realidad. Y en este diciembre se ha estrenado Avatar, producción de más de 200 millones de euros con la que James Cameron regresa al cine de ficción. En tiempos de aguda caída de espectadores, cierre de salas y auge de pantallas domésticas, esta nueva vuelta de tuerca al cine en 3-D parece ser una vía de futuro.



Clint Eastwood, una biografía no autorizada



Clint Eastwood

BARCELONA - Patrick McGilligan, historiador y biógrafo de algunas de las piezas más prestigiosas y deseadas de Hollywood, como Robert Altman, George Cukor, Jack Nicholson, James Cagney o Fritz Lang, tiene colgada en la pared de su bibliografía la cabeza de su animal más preciado, Clint Eastwood, caza mayor, el elefante blanco que casi se lo lleva por delante en 2002 cuando apareció la biografía escrita por McGilligan y el director le interpuso una demanda por diez millones de dólares. Casi nadie que se ha enfrentado a Clint Eastwood, dentro o fuera de la pantalla, lo ha contado luego sin que le temblara la voz... Es casi un refrán de nuestra época: Cuando se pone a disparar, Eastwood nunca deja munición en el arma.



Clint Eastwood



Clint Eastwood dirige e interpreta en «Gran Torino» a un entrañable cascarrabias, una de las joyas que se estrenaron este año

Si el recorrido sentimental, por llamarlo de algún modo, de Clint Eastwood es tan abundante, florido e inenarrable como un maratón por la selva amazónica, su ruta cinematográfica es aún más digna de estupor... Y vista ahora, su filmografía es una panorámica de montañas, una cordillera, una confusión de picos y valles, de alturas y laderas.



EL ÁNGULO OSCURO



Cartel Promocional de AVATAR

El cine, que empezó siendo un espectáculo de barraca de feria, parece haberse adentrado en un proceso regresivo que lo devuelve a sus orígenes; esto, al menos, es lo que intuimos tras asistir a una proyección -¡en 3-D!- de Avatar, la fastuosa película dirigida por James Cameron. Al público que asistía pasmado a las proyecciones de los hermanos Lumière no lo guiaba tanto la curiosidad por una nueva forma de arte como la subyugación por un ingenio técnico que lo sacudía con ilusiones nunca vistas, como la visión de una locomotora humeante que, en su avance hacia la cámara, parecía salirse de la pantalla. Y este mismo entendimiento del cine como fábrica de taumaturgias es el que descubrimos en las películas de Méliès, que mediante trucajes por entonces revolucionarios hacía desaparecer objetos ante la mirada ingenua de su público. Luego vendría Griffith, que entendió que el cine podía ser mucho más que un espectáculo de barraca de feria; y lo convirtió en un arte narrativo, siguiendo el patrón de las novelas dickensianas. Desde entonces, el cine ha asumido, en mayor o menor medida, aquella herencia griffithiana; aunque, en puridad, todos los hallazgos técnicos posteriores -primero el cine sonoro, después el color, el perfeccionamiento de los trucajes, etcétera- parecían abogar por una regresión al cine entendido como «fábrica de prodigios».



NO ES TAN FÁCIL     Calificación:   ★★



Cartel Promocional de NO ES TAN FACIL

Intervino, hace varias temporadas, en un capítulo de «Los Simpsons» con su entonces encantadora esposa, Kim Basinger. Pero entonces él no imaginaba que aquel matrimonio tenía la fecha de caducidad ya encima y, quizá menos, que, tras  pegar bandazos por la pantalla grande, finalmente daría la campanada gracias a la televisión. Es cierto: desde que  protagoniza la serie «Rockefeller Plaza», el mayor del clan Baldwin ha conseguido que su apellido no suene sólo como un  mal chiste de Homer. Actor irónico, autoparódico y galán un poco trasnochado, Alec no duda incluso en mostrar sin prejuicios su asombrosa y peluda barriga si la «partenaire» se llama Meryl Streep y le termina ganando el combate interpretativo  hasta a un insípido Steve Martin.



SOSPECHOSOS HABITUALES



Belén Esteban, durante su aparición televisiva después de operarse

Pues nada, nos disponemos a rematar el año y todo apunta a que vamos a tener una despedida de narices. No lo digo por el calibre de los saraos y celebraciones, sino por los apéndices idos, los que el viento se llevó, que no volverán sus mocos a colgar, viejos tabiques sin rumbo, con tantas historias que contar en sus cartílagos asaetados que fueron punta de sentido y hoy triste desecho de quirófano.



'La Vanguardia' elige las 10 películas de la década



Clint Eastwood dirige e interpreta en «Gran Torino» a un entrañable cascarrabias, una de las joyas que se estrenaron este año

Barcelona - El siglo XX acabó con la caída del muro de Berlín, pero el XXI despertó con el derrumbe de las Torres Gemelas, un devastador tsunami, una profunda crisis financiera y, para más desconcierto, un cambio social y cultural alentado por una vertiginosa carrera de innovaciones tecnológicas. Los periodistas y críticos de 'La Vanguardia' inician hoy una serie en la que hacen balance de esta década –los ingleses la han bautizado noughties, los años 00–, analizando los hechos más destacados en cine, libros, música, artes escénicas y artes visuales.



SHERLOCK HOLMES



Cartel Promocional de SHERLOCK HOLMES (Estados Unidos)

Ritchie maneja con destreza el género de acción y sus títulos lo dicen casi todo: Lock. Stock and Two Smoking Barrels, Snatch, Revolver, Rockanrolla. Cuando intenta salirse de la fórmula aparece algo tan malo como Swept Away, que le costó el divorcio con Madonna. En un torbellino de Ritchie no hay tiempo para pensar y aquí sólo se deduce que los ingredientes no cuajaron el potaje.

La publicidad anuncia una nueva, dinámica imagen de los famosos personajes. Eso indica que Sherlock perdió la gorra con visera, la pipa humeante y el abrigo a cuadros. De la clásica creación de Basil Rathbone no queda ni rastro. Y Watson perdió el sentido del humor del semicómico Nigel Bruce.





UN HOMBRE SOLTERO



Cartel Promocional de UN HOMBRE SOLTERO (Estados Unidos)

Christopher Isherwood perdió a su amante en 1962 y escribió su elegía en A Single Man, breve novela publicada en la década de los años 60 y desde entonces considerada clásico indiscutible de la literatura gay. Hasta hoy preserva espiritual fervor en su lectura y lo ha perdido por completo en un filme de casi sonámbula enajenación.

Tom Ford, célebre diseñador de modas, debuta como director con un estilo de bella pero frígida contemplación. En el cine, UN HOMBRE SOLTERO registra como una serie de viñetas en las que George Falconer (Colin Firth) reprime la pena que no se atreve a mostrar en público y tiene fugitivos encuentros con una amiga beoda (Julianne Moore), en flashbacks con su gran amor desaparecido (Matthew Goode) y con un alumno de sus cursos universitarios (Nicholas Hoult) en fúnebre flirteo que a nada llega.





¿QUÉ FUE DE LOS MORGAN?



Cartel Promocional de ¿QUE FUE DE LOS MORGAN?

Los Morgan son el abogado Paul (Hugh Grant) y la agente inmobiliaria Meryl (Sarah Jessica Parker). Separados y al borde del divorcio, intentan una cena de reconciliación y, de regreso del restaurante, presencian en plena calle el asesinato de un cliente de Meryl, que resultó ser traficante de drogas.

Las autoridades deciden que Paul y Meryl vieron al criminal y que éste podría perseguirlos para matarlos, evitando así ser identificado. (Y eso es lo que hace en lugar de huir, como sería lo lógico, pero en este guión nada tiene pies ni cabeza.) En el programa de Relocalización de Posibles Testigos Oculares zumban a los Morgan lo más lejos posible, a un pueblito de Wyoming llamado Ray. Los Morgan, neoyoquinos de pura cepa, rehúsan irse donde el Diablo dio las tres voces, pero no tienen otra alternativa.





LA REINA VICTORIA



Cartel Promocional de LA REINA VICTORIA

Victoria ascendió al trono de Inglaterra a los 18 años. Casi por casualidad, porque no quedaban vivos otros posibles herederos en la estirpe monárquica. A esa edad, cualquier niña puede soñar con ser princesa, pero la esperaba una pesadilla. La agobiaban las responsabilidades y consideraba el palacio como una prisión.

Tuvo que enfrentarse a su madre, la ambiciosa Duquesa de Kent (Miranda Richardson), controlada por el presunto regente Sir John Conroy (Mark Strong), y además la asediaban los casamenteros oficiales. Su tío, el rey Leopoldo de Bélgica (Thomas Kretschman) presionaba una boda políticamente favorable con el joven príncipe Albert de la naciente Alemania.





NINE



Cartel Promocional de NINE (Estados Unidos)

En 1963, Federico Fellini realizó su cuasi autobiográfica obra maestra en 8 ½: el laberinto psicológico de un director bloqueado, hostigado por jaurías de prensa e incapaz de poner en orden sus revoltosos recuerdos. Es uno de los grandes filmes de la Historia y desafiarlo requiere agallas. Extrañamente, a muchos no les han faltado.

En 1982, Maury Yeston le añadió medio punto para musicalizarlo en Nine, coreografiada por Tommy Tune en un glamoroso bataclán que repletó teatros de Broadway con Raúl Juliá, y aún mejor con Antonio Banderas en la reposición del 2003. Ahora, Rob Marshall lo devuelve al cine donde nació, pero ya ha transcurrido casi medio siglo: el fruto prohibido de Federico se ha puesto aún más duro de pelar.





AVATAR



Cartel Promocional de AVATAR

Avatar es recopilación enciclopédica de todos los géneros habidos y por haber. Es de viajes espaciales, de guerra, de dinosaurios y hasta de cowboys con flechas. Hay de todo como en cinematográfica botica. Dicen que costó 275 millones de dólares y no escatima: en la pantalla se ve hasta el último centavito. En el altanero paroxismo de Titanic, James Cameron se proclamo ''Rey del Mundo''. Y por lo visto, el trono le quedaba chiquito.

Filmada en envolvente Digital 3D, nunca hubo una película de semejante profundidad y aparente superficialidad. Imágenes gloriosas de colmilludas gárgolas se precipitan hacia el lente y una tropa de patrióticos brontosaurios concierta ataque simultáneo para expulsar a invasores que, en el 2154, llegan de una Tierra moribunda a robarse los recursos naturales del satélite Pandora.





AVATAR



Cartel Promocional de AVATAR

El advenimiento de las tecnologías digitales de alta definición para el entretenimiento casero está haciendo que el cine se reinvente, buscando atraer a un espectador cada vez más reacio a dejar su hogar y cada vez menos impresionable y conforme con lo que se le ofrece habitualmente. Un filme como Avatar (2009) ejemplifica el uso de las técnicas de tercera dimensión, captura de movimiento e imágenes generadas por computador en pro de la consecución de un espectáculo de entretenimiento de un nivel muy alto y casi imposible de disfrutar en toda su magnitud en un sitio diferente a una sala de cine.

Visualmente, el resultado de esta costosa y dilatada producción es muy logrado y, por ende, difícil de explicar con palabras. La imaginación de sus creadores voló libre y feliz a la hora de diseñar y dar vida a un mundo –Pandora– muy lejano en el tiempo y en el espacio del nuestro, con habitantes nativos, flora, fauna y una cultura e idiosincrasia propias.





Lo mejor del año: GRAN TORINO



Clint Eastwood dirige e interpreta en «Gran Torino» a un entrañable cascarrabias, una de las joyas que se estrenaron este año

Un año se termina porque empieza otro, luego en esta atadura convencional de tiempo no es raro confundir el arranque con la parada, los principios con los fines. Igual que en «Gran Torino», obra en la que se puede perder uno entre el dilema de si es una película de clausura o una película de principios. O entre un dilema aún mayor: ¿Cabe tener principios al final?



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