Buscardor
Lista de Correo
Suscribirse Darse de baja
Ultimos Comentarios
AUSTRALIA
 
EL PAIS

Épica a retales
 

Cartel promocional de AUSTRALIA

Cuando Anton Ego, el crítico culinario de Ratatouille (2007), decía eso tan sensato de que los miembros de su profesión sólo se arriesgan en el hallazgo y la defensa de lo nuevo, olvidaba mencionar algo: que el riesgo, en muchos casos, está en saber distinguir lo realmente nuevo -o sea, lo que generará descendencia, transformará el lenguaje del medio- del mero hype -o sea, el efímero espejismo de seducción-. Con su segundo largometraje, Romeo y Julieta (1996), el cineasta Baz Luhrmann hizo los suficientes méritos para ser saludado como un innovador en toda regla. La posterior Moulin Rouge! (2001), si bien le consolidaba como cineasta a medida para la era del sampler y la apropiación, disparaba las alertas antihype.

La aparatosa Australia es el intento de Luhrmann por afirmarse y consolidarse como cineasta clásico, alguien capaz de articular un melodrama épico a la antigua usanza, diseñado para recrear la emoción pura del cine que lo formó y, al mismo tiempo, proporcionar una mitología-espejismo a su tierra natal. Pese a los propósitos, Australia delata que tras sus imágenes no hay tanto un director de orquesta como un sampleador tan voraz como caprichoso: Luhrmann logra exiliar el aburrimiento de su colosal metraje, pero todo suena a material de segunda mano, ningún salto de un género a otro resulta natural y su exorcismo de un colectivo sentido de culpa colonial adopta las formas de una sensibilidad forzadamente contemporánea, anacrónica.


Fuente: Jordi Costa – EL PAIS, 24 de Diciembre de 2008

Comentarios
Comentarios (0)


No hay comentarios
Añadir comentario
© lasest · 2006